Vivimos en una burbuja

¿Estamos viviendo en una burbuja?

Los medios de comunicación y, en Internet, los buscadores, nos entregan la información que nos permite crear una estructura mental utilizando el razonamiento como herramienta, con la cual representamos todo lo que sucede en nuestro alrededor. Los sentidos reciben la información, incluidos los efectos que han causado en nosotros mismos los elementos emocionales, que se añaden como información a esta estructuración de la realidad y, que en si misma, no es la realidad verdadera sino la interpretación de la misma que hemos construido, en otras palabras, nuestra verdad.

Los hechos relevantes locales y mundiales, las tragedias que pudieron evitarse, las guerras y sus responsables, el cambio climático antes llamado calentamiento global, los programas de televisión promoviendo figuras políticas, del arte, del cine, las tertulias en la radio, artículos en periódicos importantes que luego sus directivos son invitados a eventos como el Club Bilderberg, tienen las mismas fuentes o agencias de información origen. Las más conocidas Reuter, EFE, UPI, Al Jazeera, AFP, Sputnik, Europa Press.

Toda esta información previamente procesada por los medios, la asumimos como verdadera, real y correcta sin demasiada resistencia, simplemente, porque lo dicen los medios de comunicación.

De la misma forma, creemos que un libro publicado con información trascendental, es más que suficiente para creer que su contenido, aquello que explica y define, es verdadero. Hemos sido programados desde la escuela a creer a los libros, a repetir sus contenidos como autómatas, sin poner en duda  a ninguno de ellos ¿Esta es la razón para obligar la escolaridad de los niños a muy temprana edad?

Esta implantación de una verdad es mucho más efectiva si está escrita por un científico de renombre u organización científica reconocida. ¿Pero, es verdad todo lo que dicen y justifican con informes y datos estadísticos? Muchos trabajos de investigación nacen a bombo y platillo y acaparan la atención de los medios, para más tarde, pasar al olvido, y nuevas investigaciones y proyectos ocupan su lugar ¿Forma parte de la distracción que nos imponen?

Y, qué decir de los premios Novel de física, química, medicina, literatura, de la paz, este último muy extraño, ya que hay un precedente de haberlo obtenido un presidente en sus primeros días en la Casa Blanca, todo un regalo ¿Fue una forma de potenciar el apoyo a las políticas de izquierdas? La ironía, de este caso, es que en sus dos mandatos todos los días hubo guerras y acciones militares iniciadas con su autorización.

En un mundo tan guiado, controlado, manipulado, no nos damos cuenta de lo que es verdadero y de lo que es falso. Nos manipulan directamente a través de mensajes llenos de emociones, muertes, llantos de niños, crímenes, drogas, fronteras abiertas, elevación del salario base, reducción de las horas de trabajo semanales ¿Interesa acaso que solo exista una clase dominante y otra  obrera dependiente de las políticas sociales del Estado?

Tanto son las distracciones, que seguramente no habrá llegado a sus oídos ni a sus ojos que desde el año 1981 en el campo de la medicina en Alemania, el Dr. Ryke Geerd Hamer descubrió y verificó clínicamente (más de 30.000 casos) y científicamente su validez y exactitud (en Universidades alemanas) que toda enfermedad de cáncer y las oncoequivalentes se explica con un patrón de dos fases, una Fase Activa de estrés (el cuerpo comienza a enfrentarse al conflicto biológico) y, a continuación, una Fase de Reparación que es donde la persona hace frente a un gran cansansio (el cuerpo recupera fuerzas y repara los tejidos y órganos afectados por la fase activa).

El proceso bifásico afecta al mismo tiempo a la psique, órgano y cerebro y toda la evolución es predecible con exactitud (síntomas de enfermedad) así como la duración que tomará el completarse la fase de reparación (vuelta a la normalidad).

Este descubrimiento médico científico, es una revolución de la medicina, y hace  innecesarios muchos medicamentos y más de 2/3 del total de quirófanos de un país.

Las 5 leyes biológicas descubiertas por el Dr. Hamer se cumplen siempre y sin ningún error ¿Por qué es silenciada? Y, ¿Por qué siguen muriendo cientos de miles de personas de cáncer y de otras enfermedades calificadas graves si ya se sabe que el ratio de supervivencia real alcanzable es del 98%? ¿Por qué los protocolos médicos no se actualizan?

Por ejemplo, la temida leucemia es la fase de reparación del cuerpo humano en un proceso controlado en todo momento por el cerebro. La fase activa que es su causa origen es un conflicto biológico de una  autodesvalorización profunda de la persona, y las 5 leyes de Hamer lo refrendan. Con seguimientos médicos cualificados la persona vuelve a la normalidad funcional sin necesidad de terapias agresivas basadas en radioterapia, quimioterapia y sus modernas variantes. Estas terapias dificultan la recuperación (la vuelta a la normalidad) y envenenan al cuerpo y alma.

Y, ¿Los infartos al corazón y sus causas? Las 5 leyes lo explican con absoluto detalle, que no es producto de errores de la Naturaleza ni de potenciales características hereditarias ni por obtrucciones de las arterias coronarias. Su origen es un conflicto biológico territorial que ha durado más de tres meses y que silenciosamente ha ido afectando a las arterias y venas coronarias con ulceración de las mismas (para aumentar el flujo sanguíneo) y, el infarto, solo puede ocurrir a mitad del proceso de reparación o crisis de curación, instante en el que el cuerpo expulsa el edema cerebral, y se producen fuertes tensiones simpaticotónicas en las paredes de los vasos. Y, es predecible y sus efectos se pueden minimizar o suavizar utilizando los nuevos conocimientos médicos aportados por el Dr. Hamer.

Las hipótesis, los factores de riesgo, las terapias médicas y actuaciones de urgencias en hospitales quedan obsoletas cuando se conoce el alcance de las 5 leyes biológicas de Hamer y el conocimiento que aporta la Nueva Medicina Germánica.  Unos protocolos médicos actuales que están basados en la ciega creencia de que la Naturaleza se equivoca, de que las células del cuerpo humano se vuelven locas, de la existencia de células benignas y células malignas, de bacterias y hongos que hay que combatir y eliminar. Imagínense si gratuitamente afirmáramos que los bomberos son los verdaderos causantes de los incendios porque siempre están ahí, los vemos siempre en medio de los incendios ¿De locos, verdad?.

Entonces, ¿Estamos dispuestos a pensar que vivimos en una burbuja creada desde el exterior y que nos impacta a través de energías culturales generadas y mantenidas por nosotros mismos? Es el inconsciente colectivo tal como lo explicó y difundió Carl Jung, una energía que no podemos evitar aceptar.

Un ejemplo clásico son los jóvenes quinceañeros de una ciudad cualquiera, en donde todos los jóvenes parecen seguir los mismos patrones de comportamiento y valores y tienden a vestir del mismo modo.

Científicamente, una parte de la explicación de este fenómeno viene de investigaciones que se remontan a 1952 y que hoy se conoce con el nombre “El efecto del centésimo mono”, analizada en el libro escrito en 1979, por el biólogo y antropólogo sudafricano Lyall Watson sobre hechos ocurridos en una isla de Japón en los años 50. Mucho más tarde, el físico Dr. John Hagelin de la universidad de Harvard, concluyó en sus experimentos que en el caso de la humanidad el número de “masa crítica” para obtener un cambio mediante el inconsciente colectivo humano es equivalente a «la raíz cuadrada del 1% del total de la población» ¿Por eso nos mantienen distraídos en asuntos banales para que evitemos pensar, razonar y sintonizar con nuestro inconsciente colectivo familiar, local, regional, país, mundial?

Bueno, y la tecnología, ¿Qué tiene que ver con esta burbuja? Posiblemente forme parte importante de la distracción. La energía cultural que nos impacta en cuanto a la necesidad de tener dispositivos móviles de última generación, de consultar redes sociales, de ir a la moda, al gimnasio, la belleza nos mantiene cautivos y en una igualdad de carencias. Nunca dejan de ofrecernos novedades que hacen obsoletas las inmediatamente anteriores, nunca dejan de prometernos tratamientos beneficiosos de acción inmediata falsos, por ejemplo, lácteos que protegen nuestra flora intestinal.

Centrémonos en Google.

Ya sabemos que los resultados de búsquedas de información por Internet están afectados por puntos de vista comerciales, intereses culturales y puntos de vista políticos, y que casualidad, en favor de la globalización, control de armas, vacunación, inmigración, feminismo, colectivos LGBT, el buen hacer de las ONG’s, por citar algunos.

Algoritmos que son modificados manualmente para lograr fines concretos, incluso los medios de noticias han tenido que hablar de ello. Las compañías que actúan de esta manera, y ya extraña a muy pocos, son Facebook, Youtube, Twitter y Google. De ahí el tuit de Donald Trump, que es la imagen de cabecera de este artículo.

DuckDuckGo, competidor de Google, ha emitido informes de lo encontrado con Google y otras plataformas tecnológicas, incluido Facebook FB, tras haber analizado el período de elecciones de 2016 en EEUU, y encontraron cómo los algoritmos ordenan los resultados y aíslan a las personas con opiniones similares no afines a una determinada corriente de creencias y orientación política ¡Una censura de contenidos! Los porcentajes fueron comparables incluso cuando el usuario buscó en «modo incógnito», que no recopila datos del usuario. El estudio se limitó a los Estados Unidos.

Actualmente, agosto de 2019, hay abiertas investigaciones judiciales contra Google, informes que explican la manipulación y censura que aplica Google, testimonios y pruebas físicas de dos ex-ingenieros software de Google, y la puesta en marcha por la Administración Trump de un equipo de investigación tecnológico encargado de establecer todas las soluciones reguladoras y legislativas para poner fin al sesgo informativo, censura, que tienen como práctica habitual las empresas de Sillicon Valley.

¿Podemos evitar estos filtros software? Aquí se describen las acciones sugeridas por DuckDuckGo. Pero, la mejor de todas, y la más completa, es no creer a ningún medio de comunicación y buscar fuentes de información alternativas que nos permitan formarnos nuestra propia realidad, ajena a la burbuja, acercándonos a ese 1% de la población que hará posible que la burbuja explote ¿Es el despertar? Podemos decir que sí.

  1. Pruebe con otro navegador donde no haya iniciado sesión en Google. Repite tus búsquedas y compara los resultados.
  2. Si no desea personalizar sus resultados, busque sin iniciar sesión en Google o en Chrome. Puede que todavía haya algo de filtrado, pero es más limitado.
  3. Pruebe con otro motor de búsqueda. DuckDuckGo o una VPN para disfrazar su ubicación es una alternativa que dice que no rastrean a los usuarios ni usan su historial de búsqueda de esta manera.

¡Suerte en la búsqueda!

GOOGLE Y LAS WEBS SSL

certificado SSL

Webs SSL. Desde enero de 2017 los navegadores como Chrome y Mozilla avisan en la barra del navegador junto a la URL del sitio web si el sitio web visitado es seguro o si se trata de una conexión no segura, y en éste último caso, recomienda que los usuarios no introduzcan datos confidenciales como tarjetas de crédito por el peligro que sean interceptados por posibles atacantes de la web.

Por otro lado, Google ha comenzado a bonificar en términos de mejora de posicionamiento natural a aquellos sitios webs que ya utilizan certificados SSL (Secure Sockets Layer), un protocolo diseñado para permitir que las aplicaciones transmitan información segura, cifrada. Las mejoras de posicionamiento son leves, pero muestra la importancia que Google da a los aspectos de seguridad de la información. Y por el contrario, Google ha comenzado a penalizar aquellas webs que no dispongan de este mecanismo de seguridad.

Un usuario de internet puede identificar fácilmente a las páginas no seguras por las URLs que comienza con «http://» y a las páginas seguras con las URLs «https://» acompañadas de una pequeña imagen de un candado. Puede consultar una página de una entidad bancaria para observar la presencia de un candado y comenzar a familiarizarse con esta simbología.

Las webs seguras «https://» son algo más lentas que las normales no seguras puesto que éstas requieren la encriptación de datos en todas sus comunicaciones. Es evidente que una página segura SSL da mayor confianza a los usuarios y éstos comenzarán a exigirlo, especialmente a las tiendas online. Y, muy importante para aquelos que utilizan Google Shopping, Google tiene planificado exigir el SSL en las sincronizaciones del catálogo.

Las tiendas online marcadas como no seguras y que utilizan pasarelas de pago tales como Redsys, CECA, Paypal ya protegen los datos sensibles del usuario cuando son introducidos en el ordenador (número de la tarjeta de crédito, fecha de caducidad, y otra información exigida) en el proceso de pago, si bien, durante la navegación normal por el sitio web que se hace en modo no seguro (http://) los datos de formularios de contacto y otros datos de la cuenta de cliente del sitio web puedan estar expuestos a ataques.

En todo proceso de cambio hay un período de transición cuya duración dependerá del comportamiento y exigencias de los internautas ya que podrían dejar de visitar aquelllas webs marcadas por los navegadores como sitios webs «no seguros», obligando a las empresas propietarias a la contratación de certificados SSL y a la adaptación de su web al mismo lo que requerirá el cambio de todos los enlaces de la web de su forma http:// a la https:// (imágenes, documentos, ficheros, etc).

Si necesita consejo de cómo evolucionar su sitio web a modo seguro, y de paso adaptarlo a dispositivos móviles, póngase en contacto con nosotros.